¿Sabes?

A veces pienso lo maravilloso que sería fugarnos los dos de este país, a un lugar donde nadie nos conozca, donde podamos comenzar una vida nueva. Libres de ataduras, desvinculados de cualquier síntoma que pueda desvelar nuestra procedencia. Cortando las raíces que nos permitan volar dejando atrás lo bueno y lo malo. Emancipados de sentimientos ancestrales por los que sentir añoranza, desnudos, como cuando nacimos. Huiríamos sin mirar atrás, hacia un futuro efímero en el que, tras una década, elegiríamos consumar nuestras vidas dejando un joven recuerdo. ¿Más… para qué? Cuánto más aprovecharíamos el tiempo conociendo de antemano el año en que la guadaña se afile por nuestra causa. Vagaríamos descubriendo el mundo, concediéndonos caprichos inconfesables hasta alcanzar el súmmum del placer. Cuando ya nada fuera perfectible, saltaríamos al vacío. Serían unas largas vacaciones cuyo final podría representar el último fotograma que subsistiese en nuestras retinas sin permitir un atisbo de nostalgia tras de sí. Exultantes, se nos vería alejarnos, nuestro periplo concluiría a bordo de la barca guiada por los remos de Caronte. Al fin y al cabo, qué es la muerte sino otra etapa de la vida. ¿Acaso no encontraremos en ella la paz que en tantas ocasiones hemos ansiado?

Safe Creative #1106079402352

Anuncios

26 responses to this post.

  1. ¡Me encanta Joachim Patinir! Excelente selección para este texto.

    Responder

  2. Posted by Ana Azul on junio 7, 2011 at 2:39 pm

    HAY QUE TENER MUCHO VALOR PARA DECIDIR SALTAR EN UN MOMENTO DETERMINADO Y LUEGO HACERLO. MUCHO VALOR O MUCHA COBARDÍA, SEGÚN SE MIRE.
    SALUDOS
    ANA

    Responder

    • Estoy completamente de acuerdo con lo que dices Ana. Pero hay un largo trecho entre pensar y decidir. Muy preocupante sería haber recorrido ya ese trecho. 🙂
      Saludos

      Responder

  3. Tal vez me equivoque, pero pienso que cuantas más ganas tenga de huir, más empeño he de dedicar en permanecer donde estoy y resolver los problemas que me animan a huir.

    Acaso llegue a descubrir que aquí no hay solución posible, o acaso no. No siento el desapego, ni el desengaño, de buscar la solución en otra parte.

    Saludos.

    Responder

    • Creo que no te equivocas. Esa es la teoría correcta. Otra cosa es que necesariamente se vea correspondida con la práctica, en cuyo caso habría que usar el comodín de la llamada…
      Saludos.

      Responder

  4. Charles letras que reflejan el pensamiento más profundo, todos tenemos una frontera que cruzar…, en los tiempos modernos si bien tenemos los medios de transporte que nos pueden llevar en horas a cualquier parte del mundo, la frontera es más sólida que en otros tiempos, muchos llegaron a mis país desde tu país sin nada…, recuerdo un español que murió hace mucho tiempo que viajaba en carreta desde el mar hasta la cordillera comerciando víveres en la Patagonia. Hoy sus nietos tienen una empresa de transporte…, la vida tiene esos momentos donde uno desea cruzar la frontera…, nunca se sabe. ¿Es mejor salir? ¿Viajar? Intentando un futuro mejor¡¡¡ Tus letras pueden ser el principio para muchos que piensan lo mismo…
    Yo la otra vez escribí: La ciudad me mata…
    Un abrazo
    C.

    Responder

    • Quizá la primera frontera que debemos cruzar es la de nosotros mismos, y podría ser la más complicada. Cada uno es como es y actúa tal y como puede dentro de sus capacidades. En mis palabras se lee un planteamiento de vida demasiado limitada como para pensar en un futuro a largo plazo. Sólo se trata de un pensamiento fatalista, independientemente de que la ciudad nos mate.
      Un abrazo.

      Responder

  5. Posted by weienell on junio 7, 2011 at 6:09 pm

    Cuántas veces no habremos pensado o sentido lo mismo la mayoría de nosotros, aunque es importante, como dice Alan, tratar de resolver los problemas antes de huir, si no tienen solución…ya se verá.
    Muchos besos lindo.

    Responder

    • Huir físicamente de un problema puede ser un pensamiento socorrido aunque llevarlo a cabo se me antoja que sea una ardua tarea. Como para pensárselo más de una vez. 🙂
      Besos mil!

      Responder

  6. Cuando pretendes ir hacia otro lado, buscar otros paisajes, no es más que una huida de uno mismo.
    Los problemas los arrastras dondequiera que vayas.
    Poner fecha al final, no tiene sentido. A lo mejor, cuando llega esa fecha, te encuentras conforme con la vida.
    Romántico relato.
    Un abrazo

    Responder

  7. Lo percibo como un sueño de los que dirigimos despiertos porque sabemos que se quedaran en eso… un romántico anhelo.
    Una vida breve pero intensa, donde no quepa ni un mal recuerdo, no dando lugar ni a la nostalgia, disfrutando de la máxima libertad… hasta para elegir el momento del embarque 😉
    ¡Me resulta muy apetecible!
    Besos.

    Responder

    • Exactamente así es como lo percibo como un delirio lleno de romanticismo. Sintiendo además ese cosquilleo en el vientre como el que entra momentos antes de subir a la temible montaña rusa.
      Un beso, maja!

      Responder

  8. Me gusta mucho… consumar nuestras vidas dejando un joven recuerdo. Aunque- personalmente- no me lo aplico mucho, lo ideal es vivir con intensidad el día a día.
    Un abrazo.

    Responder

    • Hombre es que si te lo hubieras aplicado no estaría ahora mismo leyendo ningún comentario tuyo… 🙂 Carpe diem, dicen por ahí…
      Abrazos

      Responder

  9. Posted by Pericles on junio 9, 2011 at 8:14 am

    Yo he creído adivinar tras tus palabras, la necesidad de vivir con intensidad ante la fugacidad del tiempo y de la vida. La necesidad de liberarse de lo superficial para afrontar la vida con la mejor pareja posible y de la mejor forma posible. En definitiva, coger la vida por el cuello y no dejar que pase como si nada ante nuestros ojos.
    Un beso. Rafa

    Responder

    • También hay un poco de lo que comentas.
      Un deseo repentino de romper con todo, cambiando de canal. Un poco de zapping para terminar apagando la tele.
      Besos

      Responder

  10. Posted by Begoña on junio 11, 2011 at 12:28 pm

    “Al fin y al cabo, qué es la muerte sino otra etapa de la vida. ¿Acaso no encontraremos en ella la paz que en tantas ocasiones hemos ansiado?”. La muerte no es otra etapa, es apenas un instante y es el fin de la vida, y si es que hay algo después, ya no es la vida tampoco.
    Es un texto muy bonito, muy romántico, como ya te han dicho, sin embargo está cargado de pensamientos con los que discrepo. Para mí, fugarse no es la solución. La vida está llena de momentos y situaciones que duelen y de las que nos gustaría alejarnos. Cuando paso por uno de esos momentos pienso que mañana me dolerá un poco menos, y si mañana me sigue doliendo igual, pienso que seguramente dentro de un mes ya no me dolerá, que dentro de un año es posible que ya ni me acuerde de cuanto me dolía, intento recordar las veces que he pasado por situaciones parecidas y como las he superado y como dejaron de doler. Para mí la solución es relativizar todo lo que se pueda lo desagradable y no dejar pasar las buenas oportunidades que se me presentan. La muerte…, cuando me toque, sin miedos, pero sin dejar de vivir lo que pueda. Buscarla sólo si la situación es insostenible y sin posibilidad de recuperación ni futuro.
    Gracias por permitirme reflexionar un poco sobre mis ideas a partir de tus relatos.
    Un beso.

    Responder

    • “Buscarla sólo si la situación es insostenible y sin posibilidad de recuperación ni futuro”
      Eso es apología del suicidio!! 😮
      El relato es la expresión de un arrebato intrascendente, de ninguna manera es una forma de pensar. Gracias a ti por tus comentarios siempre bienvenidos.
      Un beso!

      Responder

  11. Para comprender nuestras vidas y nuestros porqués, es bueno alejarse de ese cuadro impresionista lleno de pinceladas que es nuestra vida: y si, unos pasos mas atrás la podemos ver, observar y meditar sobre ella.
    ¿Cuántas veces he deseado alejarme de todo, para poder respirar? Muchas. Pero al final, no cabe más que sonreir y continuar, porque podemos huir cuando lo necesitamos, cerrando los ojos, e imaginando, o soñando.
    La muerte.. si.. es otra etapa, y a veces se nos presenta como el descanso a nuestras “prisas”.

    Besos.
    🙂

    Responder

    • No sabes cuánta razón tienes con eso que dices de las prisas. De prisas estamos todos llenos y por ellas enfermamos. Si diésemos, como tú dices, dos pasos hacia atrás y viéramos el cuadro de nuestra vida sería suficiente para “darse cuenta” 😉
      Besos

      Responder

      • Precioso escrito!
        Qué te podría decir al respecto querido Charles…? Persigue tus sueños, que éstos pueden volverse realidad
        Un abrazo “Maestro” *_*

  12. Que… ¡viva la magia!… potagia por supuesto. Aunque sea pensada, aunque sea sentida, aunque sea verdad, aunque sea mentira, aunque mitad y mitad o cuarto y mitad… pero que no se corte el hilo que a ella nos ata porque, en gran medida, precisamente es la que nos libera con sus nudos.

    Besossssssss

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: