Pequeño bajón

Oye tú, si tú, que estás leyendo estas líneas. Tú, que reproduces en tu imaginación la cruda circunstancia de quienes protagonizamos tu lectura. Te crees con derecho a hacernos sufrir impunemente cuando se te antoje. Renuncia a recrear los momentos de crisis a los que aluden la mayoría de estos relatos. ¿Acaso te sientes mejor descubriendo las desgracias ajenas?

Si vuelve a llegar a tu correo electrónico un nuevo post procedente de este blog, no lo leas, lo único que haces es fomentar el afán por escribir del chiflado que te lo envía. No entiendo qué haces perdiendo el tiempo en leer tan absurdas historias.

El último relato que escribió el responsable de este blog se ha leído como poco unas treinta veces. Treinta veces pasando por la misma penuria, recibiendo un cacerolazo en la cabeza y siendo rechazado por la mujer que quiero.

Sí, en efecto, soy Mauro, el desconsolado protagonista del relato anterior que, nostálgico, llora. La culpa de todo la tiene mi perverso creador que en vez de regalarme la felicidad me ha castigado con un final despiadado. Tengo entendido que a menudo hace lo mismo. Podría ocuparse de su vida y olvidarse de la de los demás. Son ganas de arruinarle la existencia al prójimo. Debe de escribir movido por el despecho de una vida llena de sinsabores. Criticando y viendo la paja en el ojo ajeno. Paga sus frustraciones con los demás, creando historias tan despreciables como aquella que ha constatado mi abatimiento.

Yo, Mauro, siempre he tenido una visión positiva de la vida pero me he visto involucrado en una historia de infortunio que, de manera insólita, resuelvo con aspereza. Yo no soy así, tal comportamiento es responsabilidad única del mezquino ser que la escribió, y es que, cree el ladrón que todos son de su condición.

¿Qué puede haberlo animado a castigarme con tan burda infamia? Seguramente escribió acerca de sus propios sentimientos, pero ¿por qué no lo hizo en primera persona? ¿Acaso no se le ocurrió y el azar me ha seleccionado como víctima de una decisión indefectible? Si el susodicho individuo se siente apesadumbrado no es de mi incumbencia. Quizá el muy osado haya pretendido que él y yo seamos la misma persona.

Me niego en rotundo a aceptarlo, él solo debe asumir su propia desdicha. Aunque de sus miserias me ha hecho partícipe. El muy canalla se ha desahogado conmigo.

Safe Creative #1107259740936

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14 responses to this post.

  1. Tranquilo, Mauro. A Charles hace mucho que no le hago caso. Le sigo la corriente, le dejo comentarios, pero no me fío de él…

    Charles, a Mauro es mejor no hacerle mucho caso. Seguirle la corriente, dejarle comentarios, pero… no te fíes de él.

    Salu – dos.

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  2. Andaríamos mejor si no fuera porque hemos construido demasiados muros y no suficientes puentes.
    D. Pire
    ¿Quién deberá construir el puente? Y luego cruzarlo… ¿Charles o Mauro?

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  3. Uhm esto está claro que es un problemita de entendimiento entre escritor-personaje. No sé quién me dá más pena…pero aún con todo….Charles no dejes de esribir y crear personajes como Mauro…que nos dan mucho juego. Un beso

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  4. No te preocupes, Mauro; ahora mismo, para ahorrarte futuras infamias, dejo de ser suscriptora de este blog.

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  5. Se te está soliviantando el tal Mauro. No es el primero, ni será el último personaje que se rebela contra su autor. Estate seguro de que buscará un escritor entre los que estén suscritos a tu blog.
    Anda con cuidado y no te fíes ni de tu sombra.

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  6. Está muy bien escrito. Silencia a Mauro por una larga temporada.
    ¿Sabías que Miguel de Unamuno, en su novela Niebla, al decidir dar muerte a su principal personaje, éste se rebela?
    Bessos.

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  7. Posted by arwen on julio 26, 2011 at 8:26 pm

    Mauro, si siempre has tenido una visión positiva de la vida sigue con ella y que nada te la cambie, mira tu historia como una anécdota y no como un castigo.
    Charles no dejes nunca de regalarnos historias de las tuyas, mis pequeños momentos de tranquilidad no serían los mismos.
    Un besazo tesoro.

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  8. Mauro…te noto un cierto resquemor hacia tu creador (me cuesta decir esto con seriedad, lo siento, pero te ahorraré mis habituales jejejejes)

    ¡No puedo, lo siento! jejeje

    ¿No te das cuenta de que si le irritas, le da a “delete” en cualquier instante y desapareces para siempre?

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  9. Charles, cébate lo que quieras con Mauro, para eso lo has creado, ¿no? 😉

    ¡Besitos!

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  10. Aha….. Charles vuelca en Mauro sus deseos.. interesante.

    🙂

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  11. Vuelvo y te pillo sentado, con la cabeza baja y una mano sobre la frente, meditando… Me voy despacio, de puntillas. No hay que distraer a los genios 🙂
    Un abrazooo!

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  12. Joder, Mauro. No te pongas así. Si no hubiera sido por tu cobarde creador, tú no existirías. Además, no estás sólo. Si no puedes con el enemigo, únete a él. Seguro que serás protagonista de nuevas historias, mejores, más positivas, más alegres y llenas de esperanza. Vendrán tiempos mejores! Mucho mejores!!

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  13. Acabo de aterrizar…cada uno tiene su ritmo y me he quedado prendada de cómo escribes!!

    Saludos,

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